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viernes, 9 de julio de 2021

Epigramas


Ricardo Calvo, español
(1875-1966)

El Tejo es un riacho de España conocido apenas  de sus comarcanos. Representando un drama en verso del siglo XIX, el actor  español Ricardo Calvo se adelanta a las candilejas y empieza a declamar:

—A las orillas del Tejo.. .

—Del Tajo, le interrumpe alguien desde la platea

—A las orillas del Tejo, insiste Calvo.

—¡El Tajo, Don Ricardo, el río Tajo!

Don Ricardo con una inefable expresión de bondad, reinicia su tirada:

                                                                A las orillas del Tajo

La dama de mis amores

Se miraba en su reflajo,

Como si fuera un espajo.

¡ Y esto te indica, barajo,

Que era TEJO y no era TAJO!


sábado, 3 de julio de 2021

Acerca de zapatos y vacunas

Cuentito de nuestro amigo Carlos P., producto de su disponibilidad de tiempo libre gracias al "joum ofis".

 


Don Teófilo era un humilde jubilado argentino (es redundancia al decir “humilde” y “jubilado argentino”), que un día vio un aviso de una zapatería que promocionaba su calzado con ofertas muy convenientes.

Tan buenas eran estas ofertas que la zapatería tuvo una gran demanda de parte de potenciales clientes, y en consecuencia decidió establecer un sistema de prioridades para el otorgamiento de sus productos.

Así, resolvieron atender primero a las personas que más necesitaban cubrir sus pies, tal como la gente que por su oficio estaba mucho tiempo parada, o necesitaba caminar largas distancias, como por ejemplo los carteros, a quienes se declaró personal prioritario, y también a los débiles: ancianos o jóvenes con alguna enfermedad que les dificultara moverse con comodidad.

No obstante, hubo algunos señores que eran amigos del zapatero y usaron sus influencias para conseguir su calzado antes que los vecinos más viejitos o los discapacitados. De modo que salían de la zapatería haciendo gestos de alegría y sacándose selfies para subir despreocupadamente a las redes sociales, como si lo que hicieron hubiera sido algo digno de festejos.

Además consiguieron que se proveyera también a sus familias, a los amigos de sus amigos, y a muchos más a quienes les dieron su calzado a escondidas en un cuartito al lado del comercio principal, cuando se enteraron que algunos ciudadanos no tan privilegiados estaban un poquito cabreados.

Algunos eran jóvenes sanos que no trabajaban en labores prioritarias, pero, de nuevo, gracias al conocido amiguismo criollo, lograron el beneficio sin merecerlo plenamente. Hasta hubo algunas señoritas agraciadas que recibieron lo suyo, tal vez por sus dotes naturales o por alguna otra razón.

Claro que muchos se quejaron por no respetar las prioridades establecidas, pero les respondieron enfáticamente que, después de todo, colarse en la fila no es un delito tipificado en el Código Penal.

Cuando finalmente lo convocaron a Don Teófilo, él le manifestó al zapatero que quería unos zapatos de cuero muy bonitos que había visto en un catálogo de otro barrio. Y además sabía que esos zapatos se hacían también en medidas para niños, que necesitaba para su nieto.

Pero le explicaron que esos zapatos no se entregaban acá porque los fabricantes eran personas muy ricachonas, y los dueños de la zapatería querían solidarizarse con el pueblo y la gente discriminada.

- “Es que nosotros vendemos zapatillas, que son algo nacional y popular, y no esos zapatos de cuero fino que son cosa de oligarcas”, le dijeron a Don Teófilo. “Por el momento sólo tenemos talles para adultos. Pero nuestro objetivo es proveer a todos, todas y todes los, las y les vecinos, vecinas, vecines, vecin@s, y vecinxs”.

- “Bueno, la verdad es que no me parece correcto lo que hacen, pero yo necesito caminar bien con bastante urgencia, así que si solamente tienen zapatillas, deme zapatillas”, replicó Don Teófilo.

- “Con todo gusto. Pero resulta que por ahora sólo tenemos las correspondientes al pie izquierdo. Estimamos que en 20 días podremos proveerle también la del lado derecho”, le comentó amablemente el señor zapatero.

- “¿Pero entonces voy a quedarme con un pie descalzo, tendré que ir a los saltitos?”.

- “Si claro, pero ya con un pie cubierto es una mejoría bastante buena, ¿no le parece? Siempre es mejor que nada, y nos comprometemos a que brevemente podrá completar el par como corresponde”.

Ante tales argumentos, y con bastante resignación, Don Teófilo se fue esperanzado, pensando que los 20 días pasarían rápido, y que alguna vez llegarían los talles más chicos que necesitaba su querido nietito.

La zapatería seguía entregando las zapatillas, y además ojotas, sandalias, borceguíes, alpargatas y pantuflas, de otros fabricantes, que les iban proveyendo muy de a poco a medida que podían.

El dueño de la zapatería en persona iba a recibir las camionetas que llegaban con cada partida, mientras el evento aparecía con enorme difusión pública en los canales de televisión, para que todos supieran de su bonhomía y su buena gestión.

De tal manera pasaron largos meses hasta que un buen día le avisaron a nuestro amigo Teófilo que vaya al local porque ya estaban en condiciones de entregarle lo que tanto había estado esperando.

Él fue muy contento, y casi hasta agradecido, pensando que de ahora en adelante se acababan sus penurias. Pero no fue así, como se puede suponer.

En Argentina es raro que los problemas se resuelvan de manera fácil, porque si algo se puede hacer por la vía complicada, como le gusta a nuestra burocracia para justificar la esencia de su existencia, no hay motivo para hacerlo por la vía sencilla.

- “Así que por fin ahora recibieron las zapatillas para el lado derecho” manifestó entusiasmado Don Teófilo.

- “Bueno, no exactamente” le replicó el zapatero. “Resulta que el fabricante de zapatillas nos avisa que su empresa ya no da abasto para la demanda, ni para cumplir con lo que se había comprometido, que su capacidad de producción es limitada, y que no podrá proveernos todo lo que pedimos”.

- “¿Pero, entonces, como voy a hacer?” preguntó, y añadió “Me enteré que en otro barrio están entregando zapatos de cuero gratis, y que Ustedes no quisieron recibirlos. Además también sé que algunos viajaron y volvieron con muy buenos de esos pares, y que hasta les regalaron cervezas y hamburguesas”.

- “No se preocupe, nosotros somos gente del pueblo y siempre ayudamos a los más débiles, sobre todo a los jubilados como Usted que tanto queremos y beneficiamos. Por lo cual hemos decidido entregarle una hermosa ojota para complementar bonitamente a su zapatilla”.

- “Y tenga cuidado”, añadió enseguida, “porque los traidores a la causa que se van a otros barrios seguramente no van a poder volver en mucho tiempo y se tendrán que quedar afuera bajo su responsabilidad”.

- “¿O sea, me quiere decir que de ahora en adelante tendré que caminar con una zapatilla en el pie izquierdo y con una ojota en el derecho?”, dijo Don Teófilo.

- “Exactamente. Ya hemos hecho pruebas con voluntarios y hemos determinado, que de esa manera se puede caminar perfectamente bien, aunque no faltan odiadores de la competencia vociferando que no es conveniente”.

- “¿Está seguro que es así, me suena raro?”.

- “Tan bien como si tuviera las dos zapatillas o las dos ojotas”, continuó con mucho énfasis el señor zapatero. “No hay ninguna diferencia. Es más, inclusive sabemos que muchos ya andan por la vida con una ojota y una pantufla, o con una pantufla y una sandalia o una alpargata, y están muy conformes”.

Don Teófilo se fue de la zapatería rascándose la cabeza, como tratando de que le entre alguna idea que le aclarase los pensamientos, e intentando caminar lo mejor posible con tal combinación particular de calzados.

Estaba otra vez resignado, aunque también un poquitín enojado, y no completamente convencido de lo que le había dicho el zapatero. Además con una sensación inexplicable de que algo no estaba tan bien como querían hacerle creer.

Usted lector, que llegó al final de esta nota, se preguntará cuando vamos a hablar de las vacunas mencionadas en el título. Pero ya se habrá dado cuenta de que en realidad sólo hemos hablado de las vacunas.




 

miércoles, 26 de agosto de 2020

El humor en tiempos de pandemia


Tres tipos abren la puerta de una casa, pero antes de que pudieran entrar aparecen cinco patrulleros, se bajan muchos policías, los encañonan, y con violencia los ponen contra la pared.
El sargento dice: "Delincuentes, asesinos, están prohibidas las reuniones familiares".
-"Pero nosotros no somos familiares, somos chorros".
-"Entonces continúen y disculpen las molestias".



miércoles, 31 de julio de 2019

¡Caballos del mundo entero, uníos!



Durante la quinta jornada de la Expo Rural 2019 en el barrio porteño de Palermo, mientras se realizaba una doma de caballos, un grupo de más de 40 activistas veganos saltó a la plaza e interrumpió el evento exhibiendo carteles de protesta contra la explotación y la comercialización de los animales. La manifestación fue repudiada por la mayoría de los presentes, por lo que un grupo de gauchos optó por montar sus caballos y echar a los protestantes del lugar a rebencazo limpio.


SOCIEDAD RURAL ARGENTINA
Lunes 29 de Julio de 2019

Queridos amigos y hermanos:
En el día de ayer, Domingo 28, nuestra fiesta tuvo un agregado “saleroso”, o sea que puso sal y sabor agregado a las actividades que rutinariamente realizamos cada año.

Un grupo de jóvenes (o más bien adolescentes, o sea jóvenes que aún no han terminado de madurar) autodenominados “veganos” (que parece que significa algo así como que no les gusta comer ni beber nada nutritivo ni sabroso), irrumpieron en la pista de “baile campestre” para reclamar por los derechos de los caballos(“risum tenete, amici”). Parecían bien intencionados, quizás “jóvenes idealistas”, pacifistas: aunque más que pacifistas parecían gentecita sin energía (¡si no comen carne!) y sin fuerza para hacer una “patriada”, aunque para escapar de los “centauros” y poner patitas en la calle tuvieron que recurrir a las pocas vitaminas que les quedaban. Muchas jovencitas, y algunos pocos jovencitos (aunque no se los veía muy varoniles que digamos), parecen gente triste, incapaz de una sana alegría.

Agradecemos su interés fil-antrópico, o mejor “fil-équido”, es decir su amor por los equinos. Porque es cierto que los caballos tenemos derechos: derecho a una buena comida, derecho a un buen trabajo, derecho a divertirnos, derecho a una “muerte digna” (recordemos “El corralero”). Y verdaderamente estos derechos se cumplen. Pero el principal de todos nuestros derechos es el de la fiesta: jineteada, doma y folklore, donde a una con nuestros mejores amigos, los gauchos, nos divertimos a lo grande. ¡Vieran los que es una jineteada! Si se pudiera comparar, es como una pulseada, un “truco y quiero retruco” ente el hombre y el caballo; ¡y que gane el más guapo!
Todavía se recuerda a Trueno, el invencible, el invicto, gloria de la raza criolla, un tobiano de mi flor.
Pedimos a los humanos que conserven el sentido común que siempre los ha caracterizado, y se sumen a esta “patriada” de centauros.

SINDICATO DE EQUINOS Y AFINES

“Caballos del mundo entero, uníos”.

Presidente: Rocinante, del Quijote.
Vicepresidente: Pegaso, de Zeus.
Vocales: Bucéfalo, de Alejandro Magno; Gato y Mancha, de Liempichún; Blanchard, de Carlomagno; Strategos, de Aníbal; Babieca, del Cid Campeador; Molinero, de Hernán Cortés.

Socios activos: Blanco, de santa Juana de Arco; Silver, del Llanero Solitario; Marengo, de Napoleón; Tornado, del Zorro; Sombragris, de Gandalf.
Siguen muchas firmas; cada uno tiene un nombre, pero como no saben firmar ponen su huella casquilar.




miércoles, 22 de mayo de 2019

La oración de Minguito






Vengo a ponerme de rodillas virgencita,
porque precisamo de que vos
te lo chamuyes a tu hijo Jesús
que es el capo másimo de todo nosotro,
p'hacerle un par de mangazos
de laburo, de salú y todo eso.

Y yo pensaba que como vos sos la mamá de él,
no te va a decir que no ¿viste?
Y bueno, lo que yo como hijo tuyo te pido,
es que vos leas en los ojos de nosotro,
y allí, solita se van a dechavar
toda nuestra necesidade...
Aunque sabemo que vos y Dió saben perfetamente
qué cosa precisamo cada uno...
Por eso, con solo poner
tu santa mano sobre nuestro pecho,
vas a poder sentir nuestras angustias...
vas a ver nuestras manos vacías
y nuestros ojos cargados de lágrimas.
Pero a travé del llanto vas a poder ver también nuestras esperanzas que nacen de nuestra fe,
porque confiamos en vos, y en tu Hijo...

Vos sabés que algunos de nosotros
andamos precisados de salú,
que otros tenemos problemas en el hogar, en el laburo,
y también en nuestros sentimientos,
que a vece se les da por andar a contramano...

Virgencita, vos que sos tan buena,
chamuyátelo a tu Hijo...
te lo pedimo los hombres, las mujeres y lo niño
que se arrodillamo respetuosos
adelante de vos, confiados.
Y tanta es la confianza que te tenemo,
que en este istante
ponemo todo nuestro sueños en tus manos...

Te lo pedimos a vos,
que vivís florecida de Jesús...
Te lo pedimo por nuestros hermanos en Cristo,
por nuestro familiare, por nuestros amigos,
por los que están, y por los que ya se la picaron.
Por nuestro gobernantes también te mangamo,
pa' que les deas claridá de sabiola.
Te lo pedimo en el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.

PODASTA: Yo sé bien que nosotro
también podemo mangarlo a Dió diretamente,
pero te usamo de intermediaria,
porque nuestros pedidos, en tus labios,
suenan más dulces.

Perdoná tanta molestia.
Mingo


domingo, 19 de mayo de 2019

La tumba de Jesús



Por Diana R. García B.
Fuente: elobservadorenlinea.com


Quien haya creído que «la tumba perdida de Jesús» (según James Cameron, cineasta ganador del Oscar por Titanic) es el más grande y revolucionario hallazgo de la arqueología, capaz de acabar de una vez por todas con la «farsa» de la resurrección de Cristo, anda atrasado en noticias: a lo largo de los siglos se han descubierto numerosas «tumbas de Jesús», amparadas siempre por «expertos». Sin embargo, a la Iglesia verdadera nunca se le ha perdido ninguna tumba, y ni siquiera se ha tambaleado con estas «novedades».

Pues sí: hay una buena colección de tumbas de Jesús por todo el mundo.

El Evangelio refiere que Cristo fue sepultado en Jerusalén, en una tumba cercana al sitio de la crucifixión, es decir, al Gólgota. Pues bien, el sitio que hoy es designado como el Santo Sepulcro se encuentra muy próximo al Gólgota.

Después de la destrucción de Jerusalén, construyeron en el año 135, por órdenes del emperador Adriano, un templo sobre el Santo Sepulcro para dar culto a la diosa Venus. Pero en el siglo VI, Santa Elena, madre del converso emperador Constantino, se dirigió a Jerusalén en busca de la tumba.

Fueron los propios cristianos de Jerusalén quienes persuadieron a santa Elena de que buscara la tumba bajo el templo de Venus. Si ellos sabían que el Santo Sepulcro estaba ahí era debido a una larga y consistente tradición.

El exitoso trabajo arqueológico fue registrado hacia el año 340 por el historiador Eusebio de Cesarea. Desde entonces, la descubierta tumba ha sido reconocida por la Iglesia como el sepulcro que albergó a Cristo antes de resucitar. Ortodoxos, sirios, armenios y coptos también lo consideran así.

Aquí debería acabar la historia, pero lamentablemente no ocurre de esta manera. Veamos los relatos de otras tumbas:


La tumba del jardín


Nuestros hermanos separados, siempre expertos en separación, han decidido hacerlo también en cuanto a aceptar el Santo Sepulcro; así, la mayoría de los protestantes modernos -y algunos no cristianos, como los mormones- prefieren la llamada Tumba del Jardín, situada en las afueras de la Puerta de Damasco de la ciudad de Jerusalén. Este lugar, un sepulcro tallado en la roca, fue propuesto en 1885 por Charles Gordon como «la tumba de Jesús»; pero la verdad es que carece de credibilidad histórica.


En Cachemira


En la ciudad de Srinagar, en Cachemira (india), existe otra «tumba de Jesús». Este lugar se hizo más o menos conocido gracias al libro que Andreas Faber-Kaiser lanzó en 1976: «Jesús vivió y murió en Cachemira».
Para trasladar a Jesús tan lejos era necesario crear toda una historia, y ésta fue la elegida: que Jesús sí fue crucificado, pero nunca resucitó porque no se alcanzó a morir, sino que, cuando José de Arimatea lo bajó de la cruz, Cristo aún estaba vivo. Tras reponerse de sus heridas, el Mesías huyó al norte de la India, donde pensaba encontrar nada menos que a las diez tribus perdidas de Israel (¡zas!). Allí tuvo hijos con una mujer -¿se casaría con ella?- y murió de muerte natural a una edad muy avanzada.
Las pruebas que esgrimen los entusiastas de esta «tumba de Jesús» es que desde hace 1900 años se venera ese sepulcro como tal; que hay un hombre llamado Basharat Saleem que afirma ser el descendiente vivo de Jesús (si alguien dice ser descendiente del monstruo del lago Ness, ¿por sólo decirlo se convierte en verdad?), y que hay indicios (¿cuáles?) de que alguien muy parecido a Jesús predicó por aquella región.


Más lejos aún: Japón


Una de las versiones más extravagantes es la que sitúa la tumba de Jesús en Japón, pues ¿puede haber algo más ajeno a los escenarios bíblicos que aquella nación?
Pues bien, a pesar de todo, en un pequeño valle del norte de Shingo, hay un bosque donde se venera una modesta cruz de madera colocada sobre un montículo de tierra, y en la cruz está grabado el nombre de Cristo. Aunque nunca se ha excavado en ese el lugar (por lo que se ignora si al menos hay ahí algún cuerpo humano enterrado), en el camino hay una señalización que indica que ahí está la «tumba de Cristo». Se supone que aquel supuesto sepulcro tiene 2000 años de antigüedad, y es visitado anualmente por unas 40 mil personas.

Para promover un peregrinaje así, es necesario crear una trama, por lo que el anciano lugareño Sajiro Sawaguchi salió al rescate (¡por supuesto, es el dueño del terreno que alberga la "tumba"!). Así es el cuento:

En 1935 un hombre llamado Kiyomaro Takeuchi descubrió un documento que resultó ser ni más ni menos que el testamento de Jesús, en el que se menciona que Shingo fue el lugar elegido para que reposaran los restos del Mesías. Pero, claro, el Gobierno prohibió que se divulgara el contenido del documento dadas las repercusiones mundiales que tendría.
Para que Jesús eligiera ese sitio hacía falta que lo conociera, así que fue necesario introducir  en la historia que Cristo vivió parte de su vida oculta en Japón, a donde habría llegado cuando tenía 21 años de edad.
Y aquí viene lo «mejor»: Jesús regresó a territorio judío para completar su misión, pero Isukiri, su hermano gemelo (¡sí, leyó bien!) lo reemplazó en la Pasión, por lo que Jesús pudo regresar a Japón, donde murió a los 114 años, casado, con tres hijas y cultivando arroz.


Faltaban los templarios

Como los templarios -no los históricos, sino los inventados- están de moda, no puedo dejar de nombrar la «tumba de Jesús» de Rennes-Le-Château, Francia.

Se trataba de un pueblito con un simpático castillo, a donde se supone llegaron los templarios encargados de trasladar el cuerpo de Cristo (¡¡¿y la Resurrección??!!) desde Tierra Santa hasta esta zona del Languedoc para ponerlo fuera del alcance de los musulmanes.

Ahí, en un paraje escarpado, hay una tumba «extraña». Por otro lado, Nicolas Poussin, pintó en 1840, en Roma, su obra titulada «Los Pastores de la Arcadia», que muestra una tumba muy parecida a la de Rennes-Le-Château, y tiene la inscripción «Et in Arcadia ego». Se supone que fue borrada una palabra de la pintura, de manera que originalmente decía «Et in Arcadia ego sum», lo cual es un anagrama de «Arcam dei tango Iesu», que significa «He tocado la tumba de Jesús». Conclusión: la tumba de Rennes-Le-Château es el «verdadero» sepulcro de Jesús.

En fin, no cabe duda de que el ser humano puede tener una imaginación prodigiosa.


¿Sacerdotes casados?

Por Jesús Alfonso Nieves Asúnsolo

Fuente: EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
México, 15 de abril de 2007




En una reunión de café salió a relucir el tema religioso y se debatió sobre por qué no se permite a los sacerdotes ser casados, pues en esa forma podrían orientar mejor a la feligresía por estar insertados en la sociedad al igual que ellos.

Por más que intenté persuadirlos de que en nuestro rito latino eso no se permite, lo cierto es que los que me acompañaban en la charla de café, aunque se dicen «católicos», no tienen la menor idea de nuestra religión; por lo tanto, opté por manifestarlo jocosamente:

6:00 A.M. El padre José se levanta de la cama, después de una buena ducha y refrescante rasurada; se dirige a su rincón favorito para, en la intimidad, dirigir sus acostumbradas oraciones matutinas, cuando escucha la voz de su esposa que se encuentra en la cocina preparando el desayuno para los hijos diciéndole: «Apúrate con tus oraciones pues te toca la ronda con los niños». Fin del encanto espiritual matutino.

7:00 A.M. Después de haber llevado a los hijos a la escuela se encuentra él en la sacristía alterado y molesto. Primero por el espantoso tránsito en las calles; segundo, porque tuvo que amonestar a su hijo mayor por haber sacado cinco en matemáticas y cinco en religión; tercero, porque le recordaron que debía dos meses de colegiatura y si no pagaba no tendría su hijo derecho a sus exámenes, a pesar de estar en un colegio de religiosas.

7:50 A.M. Se le acercó un feligrés con deseos de confesarse. Aunque lo confesó, no pudo aconsejarlo debidamente por el calor que hacía en el confesionario; sacó su pañuelo para limpiarse el sudor apareciendo el recibo de la energía eléctrica con vencimiento de un día anterior, mismo que su esposa se lo había entregado oportunamente.

8:00 A.M. Inicia la celebración de la Santa Misa, todavía pensando en la colegiatura y en el recibo vencido; pero, para colmo de sus males, la lectura del Evangelio trató de que no se podía servir a dos patrones.

8.45 A.M. Regresa, como es su costumbre, a desayunar a su casa, tiempo que aprovecha para comentar con su esposa sobre las inquietudes de sus hijos, sobre las prioridades económicas del hogar y escuchar las necesidades de su esposa. Se despide de ella con cariñoso beso, con una palmada de aliento y con un mundo de problemas hogareños en su mente.

10:00 A.M. Inicia con su acostumbrado optimismo sus labores parroquiales: revisar gastos, supervisar obras de remodelación, revisar la agenda de bautizos, primeras comuniones, quinceañeras, bodas, etc.; encabezar reuniones con los distintos grupos de laicos comprometidos con la parroquia; atender llamadas telefónicas; revisar presupuestos de gastos y planear rifas para sufragar los gastos; elaborar informes pedidos por el arzobispo, enviar informes financieros al ecónomo, etc., etc.

11:45 A.M. Atiende a los enfermos que requieren de su ministerio y consuelo. Se da un tiempo para pagar el recibo de energía eléctrica y entregar el informe al Secretario Canciller y al Ecónomo Diocesano, no sin dejar a éste una petición de adelanto de sueldo de la quincena para el pago de las colegiaturas.

1:15 P.M. Sale disparado porque tiene que recoger a sus hijos en la escuela.

1:50 P.M. Se sienta a comer con su esposa e hijos y se percata de que se le olvidó pasar por las tortillas. No termina el postre cuando empieza la clásica cantaleta: papá, necesito...; papá, quiero...; papá, nos falta...; papá, no se te olvide que tienes que ayudarme con la tarea; viejo, necesito zapatos, los vi en...; viejo, ¿cuándo me vas a llevar al cine?, etc.

4:00 P.M. De regreso a su oficina —perdón, a su parroquia— se enfrenta con su trabajo: pláticas, confesiones, Misas y, por fin, a punto de salir a su casa, se le acerca una señora y le dice: padre, por favor venga a mi casa a tomar café y así pueda convencer a mi marido.

9:30 P.M. Llega agotado a su casa con deseos de orar y su hija le dice: te estoy esperando para que me ayudes con la tarea.

9:57 P.M. Recibe una llamada telefónica para decirle que fulanita está en agonía y se requiere su presencia.

11:00 P.M. Está a punto de meterse a la cama cuando su esposa le dice: te habló zutanita, que desea que la recibas mañana para una consulta. ¿No te parece que ya son demasiadas direcciones espirituales con ella? Esto ya no me «huele bien».

11:15 P.M. Se levanta de la cama para apagar todas las lámparas que dejaron los hijos encendidas, rezongando por toda la energía que tiene que poner en práctica y no lo consideran.

11:25 P.M. En la cama escucha el ronroneo de su mujer: mi vida (ya no le dice viejo), ¿me quieres?

1:00 A.M. Se levanta el padre José porque tiene insomnio y en el silencio de la noche casi se escucha su grito interior de angustia que dice: «Señor, ¿porqué no estableciste el celibato para tus sacerdotes?».


lunes, 29 de abril de 2019

Insólito episodio sacude a la sociedad



Por Enrique Orchanski

Fuente: La Voz del Interior, Domingo 28 de abril de 2019

Las redes sociales explotaron en comentarios ante el insólito episodio ocurrido esta semana en un pueblo del sur provincial.

La noticia del adolescente que rechazó como regalo de cumpleaños un teléfono móvil y en su lugar solicitó una colección de libros se viralizó en diferentes plataformas y generó comentarios de diverso origen.

“Es un atentado a la libertad de comunicación”, sintetizó por Twitter un directivo de la Asociación Internacional de Padres, en su reclamo por “acciones inmediatas a fin de modificar una actitud que podría tener consecuencias imprevisibles en otras personas”.

Por su parte, la empresa donde el padre desempeña tareas administrativas publicó un comunicado en el que expresa su pesar y asegura que “apoyará a la familia en los estudios y tratamientos que sean necesarios para revertir la postura revulsiva”.

La familia del joven, de quien sólo se conoce que cumplió 11 años, tiene dos hermanos y asiste con normalidad al colegio del lugar, ha solicitado absoluta reserva. No obstante, se comenta que los padres admitieron en su círculo íntimo la rareza del fenómeno.

Un breve video filtrado por una vecina muestra a la madre confesando su vergüenza y desazón, al admitir: “Nunca pensamos pasar por esto; se niega de manera rotunda a recibir su celular. Estamos destrozados”.

Numerosos medios intentaron acercarse al domicilio de la familia sin lograr más información que fotos remotas de la casa, la que no presenta señales que hagan sospechar que el muchacho pertenezca a una secta o a un grupo subversivo.

La reconocida psicóloga ecuatoriana Aifona Diez comentó, ante el requerimiento de un medio nacional, que “es un hecho de inusual gravedad, por el resquebrajamiento de un factor constituyente de la subjetividad de los adolescentes actuales”.

De manera específica, comentó el aislamiento social al que se expone el joven y que “a todas luces se trata de una variante poco conocida de individualismo disruptivo, problemática que debe ser abordada de manera multidisciplinaria”.

Desde la Cámara Argentina de Consumidores, advirtieron que acudirán a la Justicia para hacer conocer su firme posición, ya que “episodios como este atentan contra el libre consumo y la obsolescencia programada de los productos comercializados”, y que “la reiteración de tales casos pondría en peligro numerosas fuentes de trabajo”.

De inmediato surgieron ofrecimientos de fabricantes de dispositivos móviles que, además de regalar equipos, prometen cursos de informática avanzada a fin de despertar el interés del muchacho y consolidar el hábito tecnológico.

“Estudiaremos el caso; se trata de una discapacidad inédita”, afirmó el presidente de la AAEI (Asociación Argentina de Enfermedades Inesperadas). “Es necesario avanzar con investigaciones genéticas y metabólicas para definir si se trata de un problema individual o el comienzo de una epidemia”, amplió.


El directivo agregó que por el momento la población no corre peligro, aunque sugiere reforzar el tiempo de uso de teléfonos celulares en niños y adolescentes a fin de no disminuir las destrezas alcanzadas.

Los docentes del joven, quienes ante la requisitoria periodística solicitaron anonimato, ya recordaban conductas anormales para la edad, como el interés sostenido por la lectura o la observación de la naturaleza, mientras el resto de sus compañeros se concentraban en tareas habituales en WhatsApp e Instagram.

Varios políticos también se sumaron al encendido debate que desató esta insólita situación. Twitter desbordó en mensajes de dirigentes y candidatos. Un postulante a gobernador afirmó: “Cuando nosotros accedamos al poder, prometemos erradicar casos como este”.

En tanto, una aspirante a intendenta aseguró: “Ese es el resultado de débiles políticas públicas de conectividad de un gobierno que fracasó”.

Mientras continúa la conmoción popular, familiares y amigos piden privacidad y tiempo para que el muchacho recapacite y acepte un tratamiento.

Hasta el momento, no se registran nuevos casos en el territorio nacional.